El juicio del billón de dólares contra Meta: 29 estados abren el mayor proceso por daños a menores en redes sociales
Los alegatos iniciales comenzaron el 18 de agosto en Oakland en una causa de 29 estados que acusa a Meta de diseñar Facebook e Instagram para enganchar a menores y de recopilar ilegalmente datos de niños. Se espera que Zuckerberg y Mosseri testifiquen.
Veintinueve estados sentaron a Meta en el banquillo el 18 de agosto, y la cifra que sobrevuela la sala es 1,4 billones de dólares —la estimación de la propia Meta de su exposición en el peor escenario—. Los alegatos iniciales arrancaron en el tribunal federal de Oakland, California, en un caso que podría forzar cambios estructurales en Facebook e Instagram, no solo una multa.
California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey lideran la coalición bipartidista. La selección del jurado comenzó el 12 de agosto; su veredicto será consultivo y será la jueza quien determine la responsabilidad de Meta y las medidas a imponer.
Las acusaciones
El caso de los estados se apoya en tres pilares. Primero: que Meta diseñó deliberadamente Facebook e Instagram para maximizar el enganche de los menores —scroll infinito, feeds algorítmicos, bucles de notificaciones— sabiendo internamente lo que ese diseño provocaba en la salud mental adolescente. Segundo: que la compañía tergiversó ante padres y público la seguridad de sus productos. Tercero: que recopiló y usó ilegalmente datos personales de niños, en violación de la ley federal.
La fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, resumió el planteamiento en una frase: “Nuestros hijos no son puntos de datos que monetizar”.
Las medidas que se piden van más allá del dinero: restricciones de edad más estrictas, modificaciones de los algoritmos y la eliminación de funciones como el scroll infinito. Cambios de producto ordenados por un tribunal en dos de las aplicaciones más usadas del planeta.
La defensa de Meta
Meta rechaza las acusaciones de plano y esgrime su “compromiso de largo recorrido con el apoyo a los jóvenes” y años de colaboración con padres, expertos y fuerzas de seguridad. La compañía ha lanzado cuentas para adolescentes, supervisión parental y límites de contenido, aunque sus críticos recuerdan que casi todo llegó después de que los estados demandaran en 2023.
Se espera que testifiquen Mark Zuckerberg y el jefe de Instagram, Adam Mosseri. Sus correos internos y estudios de investigación —algunos ya públicos por filtraciones anteriores— pesarán probablemente más que sus respuestas preparadas.
Por qué este juicio es distinto
Las plataformas han absorbido multas antes y las han tratado como un coste operativo. Este caso está construido para impedirlo: una declaración de responsabilidad podría traducirse en medidas cautelares que dicten cómo Meta diseña sus productos para menores. Y el momento es demoledor: otro jurado ya concluyó este año, en un caso paralelo, que Meta y YouTube crearon productos adictivos que dañaron a los jóvenes.
Para cualquier empresa que construya software de consumo, la pregunta clave es el precedente. Si las mecánicas de enganche dirigidas a menores pasan a ser defectos de diseño legalmente perseguibles, toda la economía de la atención hereda el problema de Meta.
Fuentes
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